Imagina a tu hijo de pie en el agua turquesa, con el mar por la cintura, persiguiendo peces de colores que pasan entre sus pies. Eso es un día normal en los cayos de Chichiriviche (Morrocoy). Los trayectos en lancha son cortos, muchas playas tienen una pendiente suave y el agua es tan clara que los peques ven el fondo sin necesidad de gafas. Con un poco de organización, es un viaje que recordaréis todos.
Los cayos más cómodos para ir con niños
No todos los cayos son iguales. Para ir en familia, busca tres cosas: poca navegación, agua baja y tranquila y algo de sombra.
- Cayo Sal: playa ancha de arena blanca, palmeras y una laguna interior. Es de los más cercanos al embarcadero y de los más elegidos por familias.
- Cayo Muerto: aguas muy mansas, ideal para los más pequeños que todavía no nadan. Muy cerca de la costa.
- Cayo Sombrero: es el más famoso y precioso, pero el trayecto es más largo y en lancha se nota el oleaje. Mejor con niños que ya han navegado otras veces y en un día de mar tranquilo.
Si es vuestra primera vez, sigue nuestra ruta Chichiriviche en familia: está pensada para combinar cayos cortos, comida y descanso sin prisas.
Cómo organizar el día de lancha
- Contrata la lancha la tarde anterior en el embarcadero o con un lanchero del directorio. Acuerda la hora de recogida y el cayo antes de pagar.
- Pide chalecos de talla infantil. Revísalos antes de salir: que ajusten bien y no se les salgan por la cabeza. Si tus hijos son muy pequeños, valora llevar el vuestro.
- Siéntate en la parte de atrás: allí la lancha salta menos que en la proa.
- Llega pronto al cayo, elige una zona con sombra natural o alquila una sombrilla, y monta vuestro «campamento».
- Vuelve después del almuerzo. A media tarde el sol aprieta, los niños se cansan y el mar puede picarse.
Lee también cómo contratar una lancha a los cayos para saber qué preguntar.
Qué llevar en la mochila
- Protector solar resistente al agua (mejor biodegradable, por los corales) y repón cada hora.
- Licra o camiseta de manga larga y sombrero: protege más que cualquier crema.
- Escarpines o cholas de agua: hay zonas con restos de coral y algún erizo.
- Agua de sobra y meriendas: en algunos cayos hay kioscos, pero no siempre abren ni tienen de todo.
- Gafas de snorkel infantiles: con el agua por la rodilla ya se ven peces, estrellas de mar y pepinos de mar.
- Toalla, muda seca y bolsa para la ropa mojada.
- Repelente para el atardecer en tierra: los jejenes aparecen cerca del manglar.
- Botiquín básico: antihistamínico, crema para picaduras, suero oral y lo que tome habitualmente tu hijo.
Planes que les encantan
- Ver flamencos en Cuare: al amanecer, en el Refugio de Fauna de Cuare, cientos de flamencos rosados. Llévales prismáticos y explícales que no se puede hacer ruido.
- Paseo en peñero a las cuevas: la Cueva de la Virgen y la Cueva del Indio son una pequeña aventura de piratas.
- Snorkel en aguas bajas: en la orilla de los cayos, sin necesidad de alejarse.
- Atardecer y helado en el malecón, viendo volver a los pescadores.
Dónde dormir con niños
Busca alojamientos con piscina (salva las horas de más calor), planta eléctrica y aire acondicionado. En el directorio de alojamiento verás los servicios que declara cada posada. Playa Norte y el centro te dejan cerca del embarcadero y de los restaurantes, así os movéis andando.
Salud y seguridad
- Hidratación: ofréceles agua aunque no la pidan. El calor y la sal deshidratan rápido.
- Siempre a la vista: el agua parece calmada, pero en algunos cayos hay corrientes y canales más profundos cerca de la orilla.
- Aguas vivas: en algunas épocas aparecen. Si les pica, sal del agua y aclara con agua de mar, nunca con agua dulce.
- Atención médica: en Chichiriviche hay un ambulatorio y en Tucacas tienes más servicios sanitarios. Consulta direcciones útiles.
Y si te preguntas cuándo ir, en clima y cuándo ir te contamos qué meses tienen el mar más tranquilo y menos gente.




